Arcos, flechas y una intrépida amazona: la gran Silvia Silvia se abre paso con su melena color platino y su ballesta cargada. Esta mujer, que protagoniza el último número del Crazy Love, el Gran Cabaret del Price, haría las delicias de Tarantino. Cuando la Orquesta del Price acompaña sus proezas con temas musicales de thriller, cuando los técnicos del Price ajustan la última luz y la plataforma para que ella suba, el público sabe que tiene que aguantar la respiración, e intentar abrir los ojos a pesar del miedo. Las flechas de Silvia Silvia vuelan raudas y atraviesan papeles, manzanas, paredes… y nunca, a pesar de que se acercan mucho, a los y las valientes que se ponen a su merced, como es el caso de Víctor Ponce, ayudante de Silvia Silvia, y de la que cada noche de espectáculo recibe un apasionado beso. Aunque le duela a Petra Penitencia (Petra Martínez), el amor y el riesgo están aquí, y de verdad. Pero Silvia Silvia, aunque lo parezca, no es un personaje de ficción. “El público me identifica muchas veces con Xena, la Princesa Guerrera”, dice, y no es de extrañar, dado su atuendo, inspiradamente épico y a la vez bien ceñido a sus curvas. “No me siento una heroína: simplemente quiero ofrecer algo especial”. Para conseguirlo se dedica en cuerpo y alma a comprobar cada detalle: “Yo me preparo mucho para cada actuación, lo cual requiere mucha atención en la comprobación de que cada ballesta tenga la mira en su punto, las cuerdas estén en buen estado, las flechas rectas… es una cadena de chequeos que se realiza antes de cada espectáculo. Pero ante todo esto es mi relación con Dios, el saber que le ofrezco cada una de mis actuaciones. Esto me da mucha tranquilidad, no podría salir a trabajar si no fuera así”. A pesar de todo, y aunque la vemos tan segura y tan serena, no podemos evitar sentir la adrenalina subir cuando dispara sus flechas. Ella no es una heroína, repite, pero cuando le preguntamos a quién admira, responde que a “Guillermo Tell, a Robin Hood y otros guerreros que imponen su justicia a tiro de flecha”. Algo único tiene que tener en su interior para haberse consagrado a un número tan especial: “Desde pequeña en el circo de mi familia [Silvia representa a la cuarta generación de artistas de su familia], tiraba con arco y flecha, en un acto que hacíamos todos juntos. De ahí lo fui perfeccionando hasta llegar al tiro con ballesta.” Silvia pone el sello ahora a este Gran Cabaret, que afronta su última semana. Ha sido un verano lleno de emociones, de alegrías, de magia y de amor loco. ” He aprendido mucho; cada vez que se trabaja en un nuevo espectáculo se aprende, y ademas he descubierto gente maravillosa y de tanto talento que la direccion del Price ha reunido para poner en escena este gran espectáculo que es Crazy Love, incluyendo todos los artistas, la orquesta y todo el equipo técnico, genial”. Esa es la sensación con la que nos quedamos todos, orgullosos y felices de contar con ella y con Víctor. ¡Ay, que queda muy poco para decirnos adiós…!
Crazy Love, el Gran Cabaret del Price, se despide el próximo 7 de agosto en el Teatro Circo Price






