Crece


21
Sep 11

Mucha M

Ha llegado el gran día. Los nervios, a veces, son la prueba de que todo va bien… sobre todo cuando se transforman en fuerza, en actitud de “hoy me como el mundo”. Este CRECE se presenta al mundo con mucha expectativa y con tremendas ganas de gustar.  Ayer el resultado, si es que se puede hablar de “resultados” en un proyecto como éste, se mostró por primera vez al público, en un ensayo general. Roberto Oliván, nuevo director,  micrófono en mano, explicaba el entusiasmo que sentía todo el equipo ante la prueba de fuego. Dio paso al espectáculo, el regidor dio el pie a los técnicos, se hizo la luz y… se hizo la magia. Números de circo, enérgicos y poderosos, sumergidos entre sonidos -gran espacio sonoro de Laurent Delforge, compuesto a partir de la respiración y los ruidos que generan los propios artistas en la pista- , entre confesiones íntimas, entre cuerpos que danzan y que se miran con calor e inocencia. Y esto, sin que se pierda ni un ápice de la personalidad de cada uno de estos jóvenes artistas: Sonia Massou, empapada en agua y defendiendo sus verticales; Alexandra Royer y su energía, más propia de un duende travieso, doblando su prodigioso cuerpo de goma sobre el aro, la mexicana Julia Sánchez escuchando sus propias confesiones grabadas mientras vuela sobre la cuerda… es injusto citar sólo a unos pocos, pero es que lo mejor es descubrirlo por uno mismo. El público se volvió loco. De pie y entre silbidos y ovaciones, recompensó el esfuerzo y la valentía de entregarse así a los demás. Auguramos un feliz estreno y un día a día tan productivo como los ensayos, porque ésa es la naturaleza de CRECE: la del intercambio, la del proceso y la puesta a prueba de uno mismo. Y, sobre todo, la de seguir adelante, haciendo honor a su nombre.

CRECE se estrena hoy y estará en el Teatro Circo Price sólo hasta el 2 de octubre.


15
Sep 11

El fuego CRECE

Dicen que CRECE comienza el día 21. Eso no es del todo cierto. Para una experiencia como ésta, la palabra “estreno” se queda corta a la hora de reflejar la intensidad de su día a día. CRECE se estrena cada mañana, cuando el personal de regiduría ya ha dejado lista la tablilla de ensayos del día: hoy, a primera hora, calentamiento, luego, ensayo de trapecio, luego, ensayo del mano a mano… y llega la hora del pase, del espectáculo entero. Somos muchos los curiosos que nos asomamos a la inmensa sala del Price y descubrimos la alquimia, la fórmula mágica que opera en la pista de circo. Los chicos y chicas de CRECE, descaradamente jóvenes, enérgicamente bellos, corren a un lado y al otro, vestidos de chándal y ataviados con rodilleras. Es el atuendo de guerra con el que se preparan para las instrucciones de su guía, el director Roberto Oliván.  “¡Ahora!” exclama Roberto, dando la clave para una entrada, para un paso de danza, para una escena. Roberto ha llamado a esta propuesta “melodía universal”. Es cierto: este nuevo CRECE se asemeja a una danza de los cuerpos, apoyados en el circo, pero entregados a una partitura que sólo ellos parecen conocer. La música cobra protagonismo: Laurent Delforge ha compuesto la banda sonora a partir de los propios sonidos que provocan los artistas con su respiración, sus golpes, sus pasos, sus saltos.

Hay que decir, además, que CRECE es más que un espectáculo en cartelera. Es un proyecto que tiende puentes y vínculos con diferentes puntos del mapa circense mundial; sirve como lugar de encuentro e intercambio,  y de plataforma de lanzamiento para los jóvenes que acaban de salir de la escuela. La prueba es que el Teatro Circo Price no para de recibir en su programación anual a miembros de pasadas ediciones de CRECE, ya dedicados a su propia compañía. Y es que, en definitiva,  reconocer el crecimiento de los demás es la mejor manera de aprender, de crecer, de mejorar.


10
Ago 11

Motivos para amar SEPTIEMBRE (¡por fin!)

Vuelve CRECE, con más fuerza que nunca. La fuerza que le dan sus ya cuatro años de existencia, suficientes para demostrar que un proyecto así es imprescindible. Jóvenes que acaban de terminar sus estudios en escuelas de circo y que, después de un veranito corto de recién licenciados, no temen la llamada de Madrid en agosto. El proceso de creación empieza en Carampa, la escuela de circo, y continúa en la pista del Price. Son semanas de sudor, por el calor y por el esfuerzo que estas 15  fieras ponen al servicio del grupo. Cable, trapecio doble en vuelo, mástil, aros chinos, mano a mano… a esta edición no le falta de nada. Además, estrenamos director: Roberto Oliván, coreógrafo que toma el relevo después de que Rob Tannion culminara su trilogía el año pasado. De momento nos deja una frase misteriosa, la llave del trabajo que inician ahora: “Hubiera debido pasar toda mi vida en el balcón de un sexto piso”.  Mhm… sugerente. ¿Opinarán lo mismo los chicos y chicas responsables de darle cuerpo? ¡No podemos esperar!

Crece 2011 se estrena el 21 de septiembre en el Teatro Circo Price


13
Sep 10

El mejor de los ensayos posibles

Noche en Blanco 2010. Las calles de Madrid están inundadas de gente enloquecida que, mapa en mano, intenta cumplir la promesa de una noche diferente: vamos a esta plaza, que hay un concierto, vamos a entrar en el Palacio Real, vamos a esta performance, esta lectura, esta… ¡Un momento! Son las diez, y ya no se puede entrar en el Price. El aforo está lleno; mil cien personas han abarrotado la sala, impacientes por ver lo último de CRECE. Nadie sabe qué pasará: en el programa pone “ensayo abierto”. ¿Veremos un trabajo a medias?

Una hora después, ya sabemos que no. Los chicos de CRECE han desplegado toda su energía para enseñarnos lo que nos espera: unos cuerpos entregados al límite, con música en directo, bañados por el delicado diseño de iluminación de Juan Carlos Menor. El público está entregado; se pone de pie  para aplaudir. Recibe con carcajadas las intervenciones de Jordi Querol, que a pesar de su juventud domina el clown y los malabares del espectáculo. Jordi pasea entre el público y le dice a un niño: “Mira mi cara, niño. ¿Ves mi cara? Esta noche vas a ver mi cara y no vas a poder dormir”… Todos, excepto el niño, nos reímos… pero en seguida el clown vuelve a ganarse a la pobre criatura, que ya puede hablar de su primera experiencia circense. Y es que no hay mejor ensayo que éste, en el que se puede probar la reacción del  público, saber cómo funciona el espectáculo cuando se muestra por primera vez. El resultado es de 10. Una nota perfecta para un año como éste.

CRECE 2010 se estrena el próximo 21 de septiembre.

 


8
Sep 10

La primera vez que actué ante 1.100 personas

 Guillermo, Regina y Max están en la pista del Price. Tienen varias cosas en común: el chándal, las rodilleras, los músculos, y los ventipocos años de edad. Suena una canción de los Beach Boys y reciben órdenes: “1, 2, giro y giro, 3,4, lanzo y subo”. Es el director, Rob Tannion, que intenta poner orden en medio de  la volcánica energía de la sala: aquí y allí, se escuchan risas, cuchicheos, suspiros, y todo en varios idiomas. A base de horas de trabajo, los 15 intérpretes de CRECE 2010, jóvenes recién egresados de escuelas de circo de toda Europa, van construyendo poco a poco el espectáculo que se estrena el 21 de septiembre en Teatro Circo Price. Un trabajo de circo contemporáneo, que combina danza, técnica circense y tecnología, muy muy lejos de la imagen del circo tradicional. Ellos vienen de todas partes: Suecia, Bulgaria, Estados Unidos, Chile o Australia, por poner un ejemplo. Algunos iban para ingenieros de telecomunicaciones, y en un momento de revelación dieron un volantazo a su vida para apuntarse a una escuela de circo, y trabajar con el riesgo físico y la voluntad de perfección cada día. Otros viven para esto desde pequeñitos. Pero la verdad es que para la mayoría éste es el primer espectáculo de gran formato en el que participan, ante un aforo como el del Price, y a las órdenes de un coreógrafo de larga trayectoria como Rob Tannion.  

La ilusión se respira en la sala: hay muchos nervios pero también risas, y excitación. Se trabaja duro para llegar al encuentro con el público, que podrá ver un adelanto este sábado, en la Noche en Blanco. Un ensayo abierto, en el que podremos ver parte del trabajo en proceso. Pero seguro que, el sábado por la noche, los chicos juguetean y cuchichean menos. ¡Que el ritmo no pare!


5
Ago 10

Sigue creciendo

Septiembre no falla: es el mes de CRECE, el proyecto de creación contemporánea de la Escuela de Circo Carampa y el Teatro Circo Price. Este año se cierra la trilogía dirigida por Rob Tannion, que nos ha acompañado desde 2008 como director artístico. Un laboratorio de trabajo, donde artistas venidos de todo el mundo, que acaban de terminar sus estudios de circo, se unen para dar forma a un proceso  fascinante: vídeo, música, danza, texto… CRECE explora territorios desconocidos.

Las cifras del año pasado son apabullantes: 14 artistas de diez nacionalidades dedicaron 250 horas de creación y 100 horas de montaje al espectáculo CRECE 2009. Fueron ocho funciones, a las que asistieron 4.000 espectadores. Un éxito merecido, que se expande todos los años como un rumor: en el Price hay unos chicos fantásticos, que vuelan en el trapecio, caminan por el cable, trepan por la cuerda o manejan la rueda. Lo hacen con la pasión y el valor de los que se encuentran al principio del camino, y están deseando comerse el mundo.

Esta vez, el trabajo girará en torno a los ciclos. En palabras de Rob Tannion: ” Nuestra vida está llena de ciclos y secuencias que se repiten, muchas de las cuales están tan asimiladas que muy raramente nos damos cuenta de ello. Pero sus efectos dominan nuestras vidas. ¿Qué sucede cuando nos encontramos anquilosados en un ciclo sin final del que no podemos escapar? Trabajos que no nos llenan, amores que han crecido aparte, hábitos imposibles de romper… ¿Qué hace que demos un paso hacia lo desconocido? ¿Cómo romper el molde?”. Qué mejor mes para reflexionar acerca de los ciclos que septiembre, ese momento en el que todo se renueva, o, por lo menos, se mira con otros ojos.


24
Sep 09

Rob Tannion: “La relación entre crisis y creatividad se confirma”

Rob Tannion es el director de CRECE’09. Este prestigioso director de escena y coreógrafo australiano nos recibe en la cafetería del Price, con una cocacola y una napolitana. Son las tres de la tarde y empiezan a llegar los artistas de CRECE, para calentar y afinar la función de esta tarde.

Teatro Circo Price: CRECE’09 es un espectáculo que habla de la crisis, personal y social, como un motor para el cambio, para la renovación. ¿Qué herramientas has utilizado para volcar una idea tan abierta en un trabajo concreto?

Rob Tannion: Hemos atravesado diferentes etapas. La primera, funtamental, consistió en conocer a la gente [los artistas de CRECE son 15 jóvenes venidos de toda Europa, cada uno especialista en una técnica circense], ver cómo se relacionaban entre ellos, cómo se relacionaban con su técnica. Me obligué a mí mismo a explorar, a permitir que surgieran las historias sin forzarlas. Yo quería hablar de la separación en una pareja, eso lo tenía claro. Pero una separación no es un hecho aislado; lo importante son los cruces, los reencuentros… Mario Militano [mástil] y Laura Trefiletti [cuerda tensa] representan ahora esa pareja que se encuentra y se desencuentra. Con David Menes [clown y malabares] y Tania Cervantes [cable], sin embargo, íbamos a trabajar también como pareja, pero el proceso ha llevado a otro sitio, a esa historia de David en la fiesta y Tania que le rechaza. Está bien, no se trata de forzar un resultado para que se adapte a una idea inicial mía. Así el resultado es más sincero.

TCP: ¿Habéis trabajado la crisis en su dimensión económica y social?

RT: En la primera semana surgió una acción que funcionaba muy bien. Quince personas en escena, cada una con un cuenco de arroz; y de repente llegaba Mario con un saco de 20 kg de arroz y subía él solo al mástil: era la avaricia. Sin embargo había que elegir de qué tipo de crisis queríamos hablar, para no volvernos locos, así que renunciamos a material como éste.

TCP: ¿Cómo has conseguido llevar a cabo un  trabajo colectivo sin que se “descontrole”?

RT: Para llamar colectivo a un trabajo hay que respetar lo que ofrecen todos los artistas. Pero necesitamos una voz, una visión. En este proceso ha habido gente con ideas muy claras: por ejemplo, Lolita CostetLennert Vandenbroeck [mano a mano] dijeron desde el principio que ellos no querían ser pareja, sino llevar a cabo una lucha. Yo he hecho artes marciales durante años, así que lo transformamos en algo interesante. Todo ha sido un intercambio. Y de modo constante: yo no llego al estreno pensando que hemos terminado, ni dándome por satisfecho cuando algo funciona bien. Para mí, después de mis diferentes experiencias como coreógrafo y director, lo que cuenta es el ritmo; éste nos da el esqueleto y sobre él podemos quitar e incorporar cosas en cualquier momentos. Lucie Maisha N’Duhirahe y Francesca Hide [número  aéreo de doble onda] vinieron el día antes del estreno con una propuesta y la acepté.

TCP: ¿Ha cambiado tu visión de la crisis a lo largo del proceso?

RT:  He reforzado la idea de que en cada proceso hay varias crisis, aunque por experiencia estoy acostumbrado a verlas venir. He tenido que decir: “Todos fuera media hora porque no sé ni dónde estoy”, todo esto en un ambiente de vitalidad y energía increíble, trabajando doce horas al día. Así que la asociación entre crisis y creatividad se confirma. En el número de rueda alemana de Diego Díaz tenía clara la imagen del Ave Fénix: dar vueltas cercado por el fuego, y después, se va el fuego y algo ha cambiado.

TCP: En el espectáculo se combinan momentos más solemnes y poéticos con otros más humorísticos, como el de Greased Lightnin’. ¿Qué se quiere contar con momentos como éste? ¿Es una parodia?

RT: Sí, tiene algo de parodia, sobre todo para mí que he trabajado en varios musicales.  El personaje de Thomas Dechaufour [mástil] es el don nadie que se cree alguien. Ese número lo habíamos probado con La chica yeyé, pero Thomas propuso Greased Lightnin’ y me pareció que también evocaba alegría y energía. Aún no es satisfactorio ese momento porque a los chicos les cuesta creerse que están en un musical, no están aportando su viaje. Pero incluso aunque odiaran ese número tiene que creérselo, porque si no perjudican a su compañero, no le permiten vivir su sueño. No quiero hacer parodia de la parodia.

TCP: Sabes que utilizar esa canción es arriesgado, porque es una canción que recuerda a muchas cosas, empezando por la película.

RT: Sí, pero no quiero esquivar cosas así. Yo no acudí a Grease, el número surgió con La chica yeyé, y ahora da la casualidad de que encaja con Grease -los monos, los neumáticos- y crea nuevos significados…

2239CRECE©PACO MANZANO

TCP: ¿Y qué pasará cuando acabe CRECE?

RT: Es y ha sido una experiencia muy fuerte para los chicos, tan jóvenes, recién salidos de sus escuelas; en un sitio como éste y en un espectáculo como CRECE. Creo que hasta dentro de un tiempo no comprenderán plenamente qué ha significado una experiencia como ésta.

TCP: Muchas gracias, Rob; y mucha mierda para la función de esta tarde.


20
Sep 09

La primera vez que te vi…

 1623CRECEAnne-Fay Audet02©PACO MANZANO

Un ensayo general con público es un regalo para un artista. Un regalo que se recibe con nervios, naturalmente: han sido muchos días de duro trabajo, un laboratorio de trabajo colectivo, donde todo cabía y todo podía ser.  Y de repente aparece el vértigo del “resultado”. Sin embargo, noches como la de ayer hacen que el primer encuentro con el público reafirme el  nombre del espectáculo : CRECE.

La Noche en Blanco atrajo al Price a cientos de personas que abarrotaron las gradas. El ambiente subía gracias a ese  fantástico DJ que ponía en pie a filas enteras: el entusiasmo alcanzó su punto álgido con Black or white. Cualquier momento es bueno para homenajear a Michael Jackson, o eso debían pensar los eufóricos espectadores de CRECE cuando hacían la ola tres veces por minuto a lo largo de ese inmenso espacio circular.

Pero no estábamos allí por Michael Jackson, y el reloj marcó las diez. La euforia se convirtió en recogimiento cuando las luces indicaron que comenzaba el espectáculo y entraron en escena los primeros artistas. La italiana Laura Trefiletti dejó al público sin aliento cuando ejecutó su número. La fragilidad de un cuerpo que intenta mantener el equilibrio es una de las imágenes más bellas que puede dar la raza humana.  Y esto sólo fue el principio; pero no podemos desvelar más. Sólo que los espectadores recibían con aplausos y suspiros de admiración las proezas de estos jóvenes venidos de todas partes. Y que el público entró a formar parte del dibujo: fue hermoso ver la sombra de la canadiense Anne Fay Audet en el trapecio, a un lado y a otro, proyectarse sobre cientos de personas en las gradas.

El público. Un espectáculo siempre es incompleto sin él. Ayer lo comprobamos; era lo que faltaba para terminar de llenar a CRECE de sentido. Y de belleza.


18
Sep 09

Que viene, que viene…

1089CRECE©PACO MANZANO

Se acerca La Noche en Blanco, y con ella el público. La pista del Price se carga de electricidad, en todos los sentidos. Rob Tannion, director de CRECE, no sólo es un creador escénico brillante, sino también un paciente guía del grupo. Trabajando codo a codo con el diseñador de luces Juan Carlos Menor, se dirige por un micro a los  impacientes chicos de CRECE, que pueblan la pista esperando sus instrucciones. “No sé si habéis asistido a montajes de luces anteriormente, pero es muy lento y pesado, así que os pido paciencia”. Luego lo repite en inglés.

Lolita Costet, francesa, descansa acostada sobre la espalda del belga  Lennert Vandenbroeck, su compañero en el “mano a mano”. En el aire, sobre sus particulares columpios de cuerda, Francesca Hide (Inglaterra) y Lucie Maisha N’Duhirahe (Suiza) reciben la luz de diferentes colores sobre su número áereo. Ahora es blanca, ahora  azul.  ”¿Os gusta esta luz?” pregunta Rob Tannion. Abajo, los demás estiran, juguetean, susurran en varios idiomas, entre las gradas y la pista del Price.

La sesión de trabajo promete ser larga. La función de mañana, inolvidable.


16
Sep 09

¿Alguna vez te has caído? ¿Alguna vez has tenido miedo ahí arriba? Los chicos de CRECE lo tienen claro: el miedo es precisamente lo que les empuja a hacerlo. Trabajan duro para deslizarse, y enredarse, y arrojarse al vacío; quieren acariciar el peligro desde la concentración y la disciplina máxima.

Al preguntarles por su relación con el riesgo, todos responden muy serenos y tranquilos; el dolor forma parte del proceso. “Alguna vez, al caer por el mástil, la fricción me ha provocado quemaduras”, cuenta el siciliano Mario Militano. “Pero no pasa nada, te recuperas; intentas dejar descansar al cuerpo y volver lo más pronto posible”. “Creo”, dice la mexicana Tania Cervantes, virtuosa de la acrobacia aérea,  ”que enfrentarte al peligro cada día de forma rutinaria te prepara para otros miedos, los que forman parte de la vida cotidiana, esos que nadie imaginaría”.

Parece mentira que una chica que se cuelga boca abajo a unos cuantos metros de altura pueda sentir miedo ante algo pequeño, común y corriente. Parece mentira que sean humanos cuando se les ve volar y trepar así. Pero lo son, y ahí está el misterio: ¿por qué no se caen?