De Facebook al camerino, directamente. Algunos amigos del Teatro Circo Price nos enviaron preguntas para Les 7 doigts de la main y es el momento de hacerlas. Estamos en el camerino, después de la euforia del estreno de ayer, en el que el público recibió, con sorpresa primero y ovaciones después, una obra extrema, peligrosa: La vie. Un cuento macabro en el que el circo es el lenguaje para dibujar la muerte, el error y el deseo. Tremendo derroche el de estos 7 fenómenos que ahora, como si nada, se maquillan delante del espejo, preparándose para la función de hoy. La portavoz esta vez es Isabelle Chassé, una de las fundadoras de la compañía. La primera pregunta es muy oportuna:
Paula Romo: ¿Vais a ser el mismo equipo artístico del año pasado? [el año pasado Les 7 doigts de la main trajeron PSY al Price]
Les 7 doigts de la main/Isabelle Chassé: No, es un reparto completamente diferente. Esta vez, tres de los que estamos en escena somos los miembros fundadores de Les 7 doigts de la main. Otros son colaboradores nuestros de hace años, y algunos desde hace meses, nuevos fichajes.
Ricardo Cristóbal Sáenz: Lo que más me gusta de los espectáculos de Les 7 doigts de la main es que se basan en lo humano; pero me llama la atención que suelen basarse en el lado más oscuro; ¿por qué esa fijación? ¿Lo bonito no se merece uno de vuestros magníficos espectáculos?
Les 7 doigts de la main/Isabelle Chassé: Nuestro primer espectáculo, LOFT, el único de la compañía que no ha venido al Price, celebrábamos la vida cotidiana; era una atmósfera muy relajada y alegre. A medida que hemos evolucionado hemos querido profundizar más y eso nos ha llevado a temas arriesgados, complicados de manejar. Pero lo hacemos siempre buscando esa conexión con el día a día de la gente, y con pequeños detalles con los que el público se puede identificar. Por ejemplo, cuando Evelyn [Allard, compañera en escena, que en este momento se está maquillando a su lado mientras escucha música con unos auriculares] empieza a toser, parece algo sencillo, anecdótico, sin importancia; y sin embargo detrás de esa cosa pequeñita hay toda una historia de consecuencias muy profundas. Eso nos gusta.
Ricardo Cristóbal Sáenz: ¿Qué es antes, el número o la música en vuestros espectáculos?
L7DDLM/Isabelle Chassé: Normalmente elegimos un tema musical, y de ahí creamos el número, aunque a veces sucede al revés. Para nosotros la música es muy muy inspiradora.
Ricardo Cristóbal Sáenz: ¿Para cuándo una estancia más larga en España?
L7DDLM/Isabelle Chassé: Donde nos quieran y nos llamen, allí estaremos y nos quedaremos lo que haga falta.
Ricardo Cristóbal Sáenz: ¿Qué tiene Canadá que tanto inspira a los artistas de circo?
L7DDLM/ Isabelle Chassé: Bueno, ésta es mi opinión personal, pero creo que en Quebéc la situación y el ambiente político favorecen el que haya una cultura fértil, que pretende preservar una identidad. Asimismo, la crisis, aunque suene paradójico, alimenta las ganas de seguir luchando y soñando, y el circo es el lenguaje que más se parece a los sueños.
Ricardo Cristóbal Sáenz: Si estuvieseis a punto de estrellaros con un avión y os dieran la posibilidad de vivir una hora más antes de mataros, ¿qué haríais?
L7DDLM/Isabelle Chassé: Yo saltaría del avión y volaría.
Ante las risas de Evelyn Allard, compañera de camerino que termina de maquillarse en estos momentos, Isabelle replica “¡Es una pregunta imposible! ¡El deseo cambiaría cada hora, dependiendo del estado de ánimo!”. Y es que estos 7 dedos de la mano se han acostumbrado tanto a fantasear con la catástrofe que, probablemente, en esa hora de gracia concedida crearían un espectáculo nuevo. De momento vamos a disfrutar de las horas que nos quedan y de lo que nos traen, que se va pronto…
La vie estará en el Price hasta el domingo 17 de abril.















